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September 9, 2017 | Author: Ingrid Bárcena | Category: Globalization, Technology, Politics, Economics, State (Polity)
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1 Rubén Darío Vázquez Romero Maestría en Comunicación 2º semestre I - Introducción. Sobre la globalización y yo. Estoy sentado frente a la computadora tronándome los dedos y no sé ni por donde empezar. Hablar sobre la globalización es fácil; tanto lo es, que cualquier persona puede discutir sobre éste fenómeno sin sentirse culpable por decir alguna obviedad o por hacer una pregunta básica que lo delataría como uno de los tantos millones (miles de millones podrían ser) que aun no se ha mudado a este nuevo entorno virtual y mundializado; o bien, en el lado opuesto, cualquiera puede hacer una afirmación que podría rayar en lo visionario, en el más puro estilo de la ciencia ficción, basado únicamente en sus experiencias y aficiones personales y ser calificado como un gran ensayista. El caso es que la globalización es tan nebulosa en este momento que las verdades pueden estar en cualquier parte y pueden referirse a cualquier situación; por mientras, las especulaciones se extienden por la red y el mundo físico con la misma intensidad y amplitud que los seres que, supuestamente para algunos y evidentemente para otros, viven dentro de ella. Sobre la globalización aun no hay conceptos claros ni efectos definidos. No hay leyes ni paradigmas; tampoco hay fórmulas claras. Ni siquiera los genios de la economía han podido controlar ni dirigir sus efectos. La globalización es la causante de todos nuestros males; aunque también es la panacea: todo depende del punto de vista desde el cuál se esté mirando la situación. Si uno es miembro de alguna ONG partidaria de los derechos de los animales o de trabajadores inmigrantes; o bien de algún grupo activista contra los alimentos genéticamente modificados o es parte del Comité Organizador del Foro Social de Porto Alegre, entonces la globalización es la causante de los bajos salarios, de la explotación hasta el punto de la esclavitud que hacen algunas multinacionales en países en vías de desarrollo, del consumismo exacerbado y del desprecio a las minorías. Pero si uno está en la oficina de la dirección del MediaLab del MIT, está en la silla presidencial de Microsoft o bien, organiza las cumbres del G-8, entonces se verá que la globalización, basada en los avances tecnológicos en telecomunicaciones y cristalizada en la Red, es la única salida viable a los problemas de salud, de educación, de pobreza y desempleo. Y no importa si uno es un investigador serio y reconocido de alguna universidad prestigiosa, recordado por la ecuanimidad y mesura de sus trabajos: la globalización es la respuesta al resurgimiento de los nacionalismos, a los choques de civilizaciones de oriente y occidente, a las nuevas identidades de individuos que no encajan en ninguna previa, a las cuestiones sobre educación y nuevas tecnologías y así ad nauseam. La globalización es lo suficientemente abstracta para responder cada una de nuestras inquietudes y, al mismo tiempo, para hacerlas convivir en un mismo plano, no importando si éstas son tan opuestas o contradictorias que su sola explicación atraiga de inmediato una postura opuesta. Por eso es fácil hablar de globalización, lo es todavía más hablar sobre lugares comunes y mantener una postura profética a posteriori. Sin embargo, lo que

2 propone una tarea difícil es decir algo inteligente y novedoso sobre la globalización sin abandonar una postura netamente científica y sin olvidar que mucho de lo que suceda con este fenómeno será tan novedoso que nuestra obligación (como estudiantes, investigadores y profesores) será encontrar explicaciones racionales y objetivas, claro está, dentro del contexto de la misma globalización. II Sobre el concepto. Lo mejor son las metáforas. Aunque la globalización se encuentra en un estado en el que todavía no hay un concepto único e indivisible para definirla, existen algunas nociones que ayudan a entenderla de una manera más amplia y además, representan el imaginario popular al respecto. Una de las formas más comunes para nombrar a este fenómeno son las metáforas, que continuamente se debaten entre la nostalgia y la utopía según Octavio Ianni, pues “expresan inquietudes sobre el presente e ilusiones sobre el futuro y hasta comprenden muchas veces al pasado. La utopía puede ser la imaginación del futuro, así como la nostalgia puede ser la imaginación del pasado. En todos casos está cuestionada la promesa ante el presente o el extrañamiento frente a la realidad”1. En este sentido Ianni opina que las metáforas han capturado la sensación que se tiene del presente, al no tener un referente claro de lo que sucede y al coincidir tantas situaciones sociopolíticas en un mismo fenómeno. Disneylandia Global, fábrica global, tierra patria, nave espacial, nueva Babel, tercera ola, sociedad de la información y aldea global son algunos de las metáforas que el autor enumera al hablar sobre el acontecimiento. Por ello, debido a la complejidad de su constitución y la cantidad de fenómenos que alcanza, la globalización no puede ser expresada, sino a través de metáforas, porque sólo así es posible conceptualizarla sin temor a dejar fuera alguno de sus elementos.2 El término globalización tiene origen, sin duda, en el pensamiento del teórico canadiense de los medios Marshall McLuhan y en su concepto de aldea global, según la cual debido a la contracción causada por los medios (la tecnología), el mundo se había vuelto tan pequeño como una aldea. "Debido a la contracción causada por la electricidad, el globo ya no es más que una aldea. La velocidad electrónica, al conjugar todas las acciones políticas y sociales en una súbita implosión, ha estimulado en grado muy intenso la conciencia de la responsabilidad. Este es el factor implosivo que altera la situación del jovencito menor de 20 años y de algunos otros grupos. Ya no se les puede contener en el sentido político de una asociación limitada. Gracias a los medios electrónicos, ahora están integrados a nuestra vida como nosotros a la suya".3 La aldea global que concibió McLuhan simboliza el hecho de que a través de los medios electrónicos como los satélites, los teléfonos, la televisión entre algunos otros, redujeron las distancias físicas e ideológicas entre los individuos, acercándolos físicamente y también a través de la cultura, aunque también de manera paradójica, los ha separado. 1

Ianni, O. Teorías sobre la globalización, Pág. 12 Ídem, Cfr. Pág. 3-13 3 M. McLuhan, La comprensión de los medios, Ed. Diana, Pág. 27 2

3 Otro concepto sobre la globalización es el que maneja Jan Aart Scholte 4, en donde a través de una revisión exhaustiva de la bibliografía sobre el caso, propone cinco tendencias básicas. La globalización como internacionalización, en donde su factor principal sería la interdependencia económica entre los países del orbe; el segundo concepto más empleado de globalización sería éste como liberalización, es decir, de eliminación de las barreras comerciales y arancelarias que limitan el libre flujo mercantil y financiero a nivel global. Otro sentido sería el de universalización, es decir como todo aquello que tiene alcance o vigencia mundial, como la difusión de objetos y experiencias en todos los rincones del mundo. Un sentido más es el de occidentalización o modernización en el sentido de imperialismo. Un último sentido es el de desterritorialización de las relaciones sociales a nivel mundial o la proliferación de relaciones supraterritoriales o redes de información. No obstante, de la misma manera que sucedió con el término posmodernidad, el concepto de globalización tiene coincidencias en la mayor parte de sus exposiciones. Giddens conciente de la variabilidad del tema propone que la mejor forma de entender al fenómeno, independientemente de su inserción en algún discurso político, filosófico o científico, es como la reestructuración de nuestras formas de vida debido a las tendencias de la economía capitalista a actuar de manera mundial, impulsada por las tecnologías de comunicación y las políticas económicas de las instituciones financieras que controlan los flujos de capital en el mundo entero. 5 Para explicar a la globalización y sus efectos es común utilizar términos provenientes de disciplinas como la economía, la política, la comunicación o la sociología, explica Néstor García Canclini. Para algunas disciplinas el fenómeno es un cambio en la organización capitalista; para otros es un incremento de las relaciones comerciales; algunos más hablan de transculturización otros opinan que es la construcción de una nueva Babel a partir de signos omnipresentes. Para Canclini la globalización tiene que ver con paradojas, es decir con situaciones contradictorias en un mismo terreno histórico ocasionadas por el mismo antecedente. Favorece la democracia, pero al mismo tiempo, plantea un terreno fértil para la aparición de nacionalismos extremos y excluyentes. Demanda una participación activo y comprometida en el planeta entero, pero requiere acciones locales importantes.6 En este sentido, García Canclini opina que la globalización puede entenderse como un conjunto de estrategias que empresas multinacionales y grandes corporativos financieros y de la cultura del entretenimiento construyen con el fin de apropiarse de los recursos naturales y culturales del trabajo. Sin embargo, opina, la globalización no es tal, pues el intercambio cultural y comercial que se vive en estos momentos, sólo se da de manera tangencial, pues zonas muy específicas tienen intercambio con otras y no con todo el mundo como podría suponerse.7 Manuel Castells prefiere usar el término sociedad red como resultado de la coyuntura entre las políticas de liberación económica impulsadas en la década de 4

J. A. Scholte, Globalization, New York St. Martin Press, 2000 A. Giddens, Un mundo desbocado, Ed. Taurus, 1999 6 N. García Canclini, La globalización imaginada, Paidos 1999 7 ídem 5

4 los 70 y 80; y las tecnologías de la información desarrolladas en la década de los 70. Las características más importantes de la sociedad red, explica Castells 8 son globalización de las actividades económicas, con un flujo constante de capital financiero por todo el mundo; organización social, política y comercial en redes, de manera horizontal; cambios en la forma y la estructura del trabajo, transformando la economía de producción en serie a una economía flexible, cuya materia prima es la información; la aparición de una cultura mediática que permea la mayor parte de las actividades públicas de la sociedad; y cambios en los conceptos de espacio y tiempo, en donde estos pierden su conceptualización lineal y obedecen más a los flujos de información que a su paso natural. La aparición de redes, entendidas como conjunto de nodos interconectados por donde circula información y pueden estar presentes en prácticamente cualquier sistema o forma de organización humana: empresas, gobierno, comunidades, escuelas, entre muchas otras, es la forma de organización que predomina en la sociedad de la información. Las redes son flexibles y adaptables, por eso funcionan mejor que las empresas, pues no están centralizadas y están organizadas horizontalmente9. Así, se entiende que la globalización no es únicamente un fenómeno que abarque el ámbito económico, por el contrario influye directamente sobre la cultura y sobre sus diferentes elementos como la tecnología, la organización y representación social, la educación, la comunicación y por supuesto la economía, tema que será abordado con más profundidad en el siguiente apartado. II. Sobre la economía. Tenis, drogas y rocanrol. Después de la apabullante campaña comercial que Nike (Naiki como les da por pronunciar a algunos aludiendo un inglés correcto o Naiké como sería la palabra original) hizo en el mundial pasado, con los principales cracks del fútbol internacional jugando una cascarita a bordo de un barco y bailando a ritmo del Rey rescatado del olvido a 25 años de su muerte por un tal Junky XL (ja, que ironía), nos queda clara una cosa: no existe en el mundo una marca de ropa deportiva más importante y con más poder en su rubro que éste corporativo estadounidense. Y sin embargo Nike como empresa no produce ni las agujetas de sus tenis más chafas. Tampoco hace investigaciones en medicina ni tecnología del deporte; no tiene fábricas y sus oficinas centrales no son más que un complejo de edificios que se dedican a hacer labores administrativas. ¿De dónde viene entonces la gran fortuna de Nike y su capacidad para innovar constantemente temporada tras temporada? Básicamente de dos fuentes: de la inversión en publicidad y de la venta de franquicias. Por una parte, la multinacional (por su presencia en muchas naciones, más que por la participación económica) se ha dedicado a crear una marca, a inventar un emblema, un logo que nos hace creer en la calidad de sus productos, en la exclusividad de sus diseños y en la tradición que implica poseer sus bienes. Se 8 9

M. Castells, La sociedad de la información, Vol. I y II, Ed. Siglo XXI, España 1997 M. Castells. La Galaxia de Internet. Págs. 15-22 Ed. Areté, España 2001

5 trata de poseer la mejor ropa deportiva, el mejor par de tenis, adquirir estatus por medio de una marca. Así, una gran parte de los ingresos de la compañía se gasta en publicidad y en diseño e imagen (que no es lo mismo que diseño de productos) para crear una especie de leyenda, un icono de lo más alto en cuestión deportiva. En este sentido, Nike como empresa no está vendiendo productos, sino algo más abstracto: vende una marca. Por otra lado, la producción material de sus artículos no lo hacen ellos mismos, se encargan de vender franquicias a maquiladoras por todo el mundo, sobretodo en aquellos lugares que representen facilidades fiscales y mano de obra barata, como Taiwán, China o México. Lo que el corporativo hace es mandar a maquilar sus productos en empresas ajenas, llevar un control de calidad sobre la producción para, finalmente, etiquetar cada ítem con la marca Nike. A final de cuentas la maquiladora es pagada por su trabajo, pero no reconocida por ello. Varias fábricas de ropa, de software y de algunos otros productos y servicios siguen el mismo esquema de Nike, no realizar ellos mismos su producción, sino encargar a diferentes compañías menores la fabricación. De ésta manera, están logrando una expansión de su mercado de manera impresionante pues al no depender de una fábrica central, la producción se vuelve más flexible, la variedad de los productos es más notable y las ganancias son más altas al no tener que pagar a una flotilla de trabajadores propios, evitando seguros y demás prestaciones.10 El éxito de la empresa deportiva bien puede explicarse partiendo de los conceptos de empresa red que Manuel Castells propone en su trilogía de la sociedad de la información. Aquí el autor catalán plantea que uno de los elementos más importantes de la globalización es el cambio en el paradigma económico, de una sociedad industrial a una sociedad informacional cuya base de la producción ya no son las materias primas, sino la información que circula a través de redes, sean éstas de producción, informáticas o bien electrónicas. El caso de Nike, al igual que otras empresas como Microsoft, Benetton, Sony entre las más famosas, puede ilustrar mucho al respecto de la empresa red, característica principal de la economía informacional y paradigma de la globalización económica, pues se puede apreciar como ésta empresa multimillonaria no toca una solo de los productos que vende, pues su principal actividad no es crear ropa deportiva, sino generar información en forma de campañas publicitarias. Este cambio implica un ajuste en el esquema de la producción capitalista basado en la producción en serie y organizada de manera vertical (fordismo) hacia una producción flexible construida horizontalmente (toyotismo). Esto significa que las empresas ahora dependen de la forma en la que sepan aprovechar la información derivada del conocimiento que generan las redes. Por consiguiente, el futuro de la economía ya no dependerá de la producción de bienes, sino del manejo de la información y de la capacidad que cada individuo o empresa tenga para controlarla, producirla, manejarla o acapararla. El mismo Castells se platea la pregunta del por qué las empresas red, ésta nueva estructuración que se hace evidente en las compañías más exitosas de nuestros 10

Cfr. Klein, N. No Logo. Págs.31-92 Aunque con un enfoque periodístico y no científico, la autora hace un recorrido por la manera en que las grandes corporaciones actúan en este momento.

6 días, son más frecuentes en el contexto de la sociedad de la información y al mismo tiempo se responde: “...las organizaciones de éxito son aquellas capaces de generar conocimiento y procesar información con eficacia; de adaptarse a la geometría variable de la economía global; de ser lo bastante flexible como para cambiar sus medios con tanta rapidez como cambian los fines bajo el impacto del rápido cambio cultural, tecnológico e institucional; y de innovar, cuando la innovación se convierte en el arma clave de la competencia. Estas características son sin duda rasgos del nuevo sistema económico (...) en este sentido, la empresa red materializa la cultura de la economía informacional / global: transforma señales en bienes mediante el procesamiento del conocimiento.”11 En este sentido, Castells plantea que la globalización en términos económicos tiene algunas características que le son propias. En primer lugar se encuentra la transformación de las empresas en redes de información y comercio que funcionan casi de manera simbiótica. En segundo lugar se encuentra la transformación de las economías de producción industrial en serie a la producción por encargo flexible. Lo que cuenta en este momento no es producir más un solo producto, sino ampliar la variedad hasta casi personalizar la producción atendiendo a las demandas del mercado y a los cambios económicos y culturales que son cada vez más acelerados. Y por último, existe un cambio paulatino en la forma en la que se venden los productos, se consumen y obviamente se producen. Esto implica una personalización in extremis de la oferta de productos y servicios, una serie de alianzas estratégicas de empresas de gran tamaño, además de una red amplia de información sobre los sectores de la población, de sus hábitos de consumo y de los mejores canales de distribución, con lo que se evita el excedente en la producción final.12 Se puede afirmar que, el cambio en la economía si bien aun no es tan evidente, pues en este momento se encuentran conviviendo dos forma de producción (el industriacionalismo y el informacionalismo), sí terminará por transformar la sociedad y sus formas de trabajo. Algunos especialistas coinciden en decir que los cambios más obvios serán que los bienes se convertirán en servicios, hecho que provocará una nueva división del trabajo con un auge importante de empleos ejecutivos y profesionales, así como la desaparición o reducción de empleos agrícolas y fabriles.13 III. Sobre Política. “... y además me dijo mariquita...” Ésta fue la frase con la que Francisco Labastida se quejó de Vicente Fox, entonces candidato a la presidencia de la República Mexicana por el PAN, durante el debate de aspirantes presidenciales en el 2000. A no ser que algún analista de contenido opine lo contrario, la frase no contiene ningún argumento político, ni tampoco una observación sobre el proceder político ni la plataforma del partido de su contrincante. Se refería única y exclusivamente a ciertas cualidades personales del otro pretendiente y no a sus habilidades políticas. A grandes rasgos, ese fue el tono con que el (ahora ya necesario) debate se mantuvo por un par de horas. No 11

Castells, M. La era de la Información, Vol. - I la sociedad de la información, Págs. 199-200 Cfr. Ídem. Además Cebrián, Juan Luis, La red, Págs. 173-184 13 Castells, M. Op. Cit. 12

7 se necesitaban grandes esfuerzos para comprender que se trataba de un debate de personas y no de ideas; de candidatos y no de partidos; de insultos y descalificaciones y no de ideas y propuestas. En resumidas cuentas fue un show mediático. Sin embargo, esto no es de extrañar, pues las mediaciones son el sustrato de nuestra cultura. Los medios de comunicación, entendidos como grupos empresariales cada vez más concentrados e interconectados a escala global; pero diversificados en su contenido y sus públicos objetivo (segmentados), representan el filtro inmediato que la mayor parte de la población tiene para construir una visión del mundo en el que vive; la única forma que tiene para conocer el entorno en el que se mueve y si no para interactuar directamente, para construir sus concepciones que lo lleven a tomar posiciones para relacionarse con la realidad en la que vive. Por ello los medios de comunicación constituyen la base fundamental de la globalización y de los fenómenos en donde las culturas se rozan tangencialmente o se penetran profundamente. De ésta manera, los medios han influido directamente en la cultura al reorganizar los conceptos éticos, estéticos y filosóficos de la sociedad entera, renovando algunos, transgrediendo otros, confundiendo otras veces, pero siempre actuando con dinamismo. Lenguaje, organización, modelos de convivencia son parte de los conceptos que se han visto reorganizados a partir de la aparición de los medios masivos de comunicación. Por ello la política y las instituciones que de ella se desprenden se han visto modificados de la misma manera que los otros estratos culturales. Al transformar y adueñarse del espacio público, base de la democracia, los medios cambiaron la forma en la que la política tiene que hacerse. Medidos por las leyes del rating, la política tuvo que convertirse en un espectáculo, capaz de satisfacer las miradas acríticas de un público masivo que sólo busca en los medios entretenimiento a bajo costo.14 La tesis que Manuel Castells planeta sobre la relación entre los medios y la política es que “debido a la crisis de los sistemas políticos actuales y al aumento de la penetración de los nuevos medios de comunicación, la política y sus proyectos han quedado encuadradas y estructuradas en el espacio de los medios, si bien no está determinada por ellos; sus repercusiones pueden ser sentidas no sólo en las elecciones, sino en la organización política, en la toma de decisiones y en la forma del gobierno”15 IV. Sobre el Estado – Nación. Entre la secretaría de Hacienda y el Mercado Global La globalización ha creado un contexto muy particular para el desarrollo de la política. Por una parte hay un desvanecimiento de las fronteras Estado – Nación en la medida en que ambas instituciones se encuentran en un proceso de reestructuración por la cantidad de cambios en los modelos de producción, la movilidad de la población, el resurgimiento de nacionalismos exacerbados y la fluctuación mundial del capital. La ausencia de una sede clara del poder en la que no se tiene claro si es el Estado, la Nación o incluso los fundamentalismos la 14 15

Cfr. G. Sartori. Homo Videns, Págs. 109-158 M. Castells, Op. Cit. Vol. II Pág. 344

8 fuerza que cohesiona al pueblo, ha dificultado el establecimiento de mecanismos para el control social y maniobrabilidad de desafíos políticos se vuelve cada vez menor. En cierta medida, el ascenso del comunalismo debilita la democracia, porque, paradójicamente, fortalece las decisiones de los individuos y de sus grupos más cercanos. Por ello el papel del Estado para controlar el capital y sus flujos en el contexto de la globalización es cada vez más el de un mero administrador que tiene, por una parte, la necesidad de atraer y facilitar la inversión para obtener recursos financieros, pero también tiene la obligación de mantener una autonomía, aunque sea en términos relativos, frente a las grandes instituciones que controlan y manejan el dinero del mundo entero. “Esta dificultad creciente del gobierno para controlar la economía (un hecho celebrado por muchos economistas liberales) se ve acentuada por el hecho de la trasnacionalización de la producción, no sólo debido a la repercusión de la empresas multinacionales , sino sobre todo a las redes de producción y comercio en las que las empresas están integradas. De ahí se infiere que desciende la capacidad de los gobiernos para asegurar la base productiva para generar ingresos. Cuando las personas y las empresas ricas encuentran paraísos fiscales en todo el mundo y cuando la contabilidad del valor añadido en un sistema de producción internacional se vuelve cada vez más dificultosa, surge una nueva crisis fiscal del Estado, como expresión de una contradicción creciente entre la internacionalización de la inversión, la producción y el consumo, por una parte, y las bases nacionales fiscales, por la otra...”16 Tal pareciera que en estos momentos, el papel del Estado sería únicamente el de administrar los flujos de capital creados por las grandes corporaciones que actúan en red. El estado de bienestar y los discursos que antaño concentraban en el gobierno estatal las posibilidades de una mejora general de la población parece que han quedado rebasadas en el contexto de la globalización. La redefinición del Estado en la lógica de la globalización es necesaria si es que aquel quiere conservar el lugar que ha mantenido durante la historia de las democracias modernas. No se trata únicamente de conciliar entre las presiones de las multinacionales, las instituciones encargadas de regular el flujo del capital y los individuos que componen a las naciones. Se trata en todo caso, de hacer un examen reflexivo sobre la pertinencia del Estado en la historia actual y sobre las estrategias que debe plantearse para resolver las necesidades que apenas empiezan a ser evidentes entre la mayoría de la población. V. Sobre la sociedad y la cultura. Nostalgia por el presente y activismo a distancia Hace un par de años si hubiera querido protestar por la intervención armada del Gobierno en el caso de los zapatistas o por las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez (que suman casi 300) o bien por el Plan Puebla – Panamá, lo más probable era que tuviera que ponerme un pasamontañas, una camiseta negra con una gran estrella color rojo, tomar un bote de aerosol y una piedra en cada mano 16

M. Castells. Op. Cit. Vol. II El poder de la Identidad Pág. 274

9 para, finalmente, demostrar mi buena condición física cuando los granaderos hicieran acto de aparición. Y aunque el activismo tradicional no han cambiado mucho en el contexto de la sociedad de la información, por lo menos la tecnología actual representa una nueva forma de protestar y hacerse patente en el mundo físico a través de acciones virtuales. Pues como Pierre Levy opina que lo virtual aunque intangible no es sinónimo de inexistente, sino por el contrario es tan real como la realidad misma, dadas sus características de potencialidad. “Lo virtual no se opone a lo real, sino a lo actual. A diferencia de lo posible, estático y ya construido, lo virtual viene a ser el conjunto problemático, el nudo de tendencias o de fuerzas que acompaña a una situación, un acontecimiento, un objeto o cualquier entidad y que reclama un proceso de resolución: la actualización.”17 En este sentido, Levy propone que la consecuente virtualización de las actividades humanas influyen sobre nueras formas de colectividad, transformándolas y llevándolas a un nivel antes desconocido. Si admitimos el hecho de la globalización, estamos admitiendo también sus consecuencias. No se trata simplemente de una nueva forma de comercio, ni de una serie de políticas públicas orientadas a favorecer el libre mercado, que es de por si tendencioso; sino a la forma en que dicha situación cambia las estructuras del propio comercio, las formas del trabajo, los conceptos básicos de tiempo, espacio, individuo, comunidad, identidad, cultura y organización. Por ello no es difícil aceptar que muchos movimientos sociales de diferentes envergaduras y posturas políticas tomaran la bandera de un movimiento mundial antiglobalización (o globalifóbico como los llamó el ex Presidente Zedillo) que, paradójicamente, no se opone a la globalización, sino a las consecuencias más devastantes de este fenómeno, como por ejemplo, la distribución de la riqueza, el libre comercio, el daño planetario y ecológico, las políticas económicas y otros efectos igual de dañinos. Internet, como propone Antulio Sánchez, es un espacio de interacción donde personas de diferentes estratos y conductas en el mundo físico, encuentran un punto de reunión e interacción formal sin necesidad de presencia física. Por ello lo considera un territorio virtual en donde las relaciones humanas se potencian y acaban convirtiéndose en algo más que un club de amigos o una comunidad virtual cuyos objetivos no son más que lúdicos.18 Se entiende, entonces, que la red, al mediar las relaciones interpersonales y potenciar ciertas manifestaciones sociales y culturales ha creado de esta manera una cultura muy particular y propia de su entorno tecnológico. Esto es posible de ver incluso en las manifestaciones políticas y el activismo social. Pues como opina Lins Ribeiro “las redes de computadoras indudablemente potencian la capacidad del activismo político. Permiten coaliciones virtuales y la construcción económica de vías de comunicación y bancos de datos que multiplican las denuncias y articulan y promueven las capacidades de individuos y grupos. Las comunidades virtuales que crea son armas poderosas para generar solidaridad trasnacional entre muchas otras presiones”.19 17

P. Levy, ¿Qué es lo virtual?”, Paidos 1998 Cfr. Sánchez, A. Territorios Virtuales, Págs. 151-179, Taurus 1995 19 Lins Ribeiro, G. Cybercultural politics. Political activism at distance in a trasnational world. Pág. 19 18

10 El ciberespacio debe entonces entenderse como un nuevo espacio de interacción política, social y cultural. De la misma forma, debemos entenderla como una herramienta que permite la formación de nuevos métodos de protesta y representación. Así, Adriana Sarraméa de la UBA opina que: “Las reglas culturales y políticas han cambiado. La revolución tecnológica generada por el rápido desarrollo de la computadora y el video ha creado una nueva geografía de poder en el mundo que no hubiera sido posible imaginar hace veinte años: la gente ha sido reducida a datos, sistemas de vigilancia y control actúan a nivel planetario, las mentes son moldeadas mediante la realidad de la pantalla, y un poder autoritario actúa en "ausencia". La nueva geografía es virtual y el centro de resistencia política y cultural tiene que afirmarse en este espacio electrónico. En este trabajo vamos a explorar las posibilidades del internet entendiéndolo bajo dos ejes conceptuales: por un lado como espacio virtual de expresión de comunidades heterogéneas, y por el otro como espacio social donde relaciones políticas, culturales, y económicas recomponen las formas tradicionales de movilización social”20. Quizá las dos manifestaciones más sobresalientes de este nuevo complejo técnico de relaciones humanas y disidencia informática sean por una parte el NetArt y por otro lado, el Hacktivismo. En este sentido, la mayor parte de los activistas antiglobalización han utilizado los medios electrónicos como un arma fundamental para organizarse, actuar y conformar redes de información. “El activismo en medios plantea que estos deben ser usados como arma; un tanto como la propaganda política que se han utilizado en los medios electrónicos audiovisuales en el siglo XX... Podemos considerar como activismo en medios lo que hizo Oliverio Toscanni en la campaña de Benetton a principios de los noventa, o bien la revista Adbusters en Canadá. Este tipo de activismo se puede resumir como intervenir los espacios de los medios y enviar un mensaje”21, opina Fran Illich investigador del Centro Multimedia del CNA y miembro de los colectivos Borderhack y Electronic Disturbance Theater. La tendencia dominante dentro del net- activismo es lo que se conoce como media – art; esto implica una especie de happening a través de los medios electrónicos en donde un montaje artístico o una instalación hacen las veces de discurso respecto de las posturas de determinado grupo social. Muchas de esas protestan consisten la mayoría de las veces en encuentros culturales o bien en actos de resistencia simbólicos. El objetivo principal del net – activismo es crear redes de información y comunidades a partir de Internet. Una comunidad es un grupo de gente que aparte de tener intereses culturales o políticos en común, se está organizando para tomar acciones en el mundo físico. Las listas de gente en Internet no refieren por sí mismas una comunidad. Entre los ejemplos que pueden contarse como comunidades virtuales con acciones en el mundo físico, es decir net – activistas, se encuentran MediaWatch (www.mediawatch.org), SYMAC (www.symac.org), el Centro de Información de la 20

Sarraméa, Adriana. Antropología de lo político: sociedad virtual y movilizaciones sociales. Ponencia expuesta en el Congreso Virtual de Antropología 1998 convocada por la UBA. Disponible en www.naya.org.ar 21 Illich, Fran, Entrevista personal, México DF, Febrero 2002

11 Mujer; Guerrilla Network (www.guerrillanews.com). Casi todas las organizaciones que se dedican al activismo en red son ONG’S, pues se necesita profesionalizar la resistencia. “El net – activismo no es asunto que pueda realizarse en el tiempo libre; de repente tienes una situación en que el Estado y el orden global mundial se ponen tan fuertes que implementes estrategias que de verdad funcionen. De esta manera nos colocamos un paso adelante del enemigo. La profesionalización del activismo es una demanda urgente”.22 Otro caso que refleja el sentido real del activismo es del colectivo Borderhack23, establecido en Tijuana, Baja California Norte. Esta comunidad tiene por objetivo principal defender los derechos de los emigrantes que intentan cruzar la frontera con Estados Unidos y son violentados y humillados por las autoridades migratorias de ambos países. En interacción con algunas ONG’S de la frontera, colectivos de artistas plásticos y electrónicos (como el famoso colectivo Nortec24), así como con Institutos especializados (Vg. EL Colegio de la Frontera Norte), el colectivo ha realizado una serie de instalaciones y protestas tomando como base la cerca que divide a los países. Así, mientras a los emigrantes se les proporciona ayuda legal, psicológica, de alimentación y hospedaje; un colectivo de artistas e intelectuales realizan una serie de conferencias, ponencias, mesas redondas y presentaciones musicales; además, se coordina un ataque electrónico contra los sitios oficiales de la Border Patrol de EUA y de la Patrulla Fronteriza de México. La forma en la que la Red ha cambiado los modelos de protesta y disidencia son un ejemplo de cómo la sociedad red ha empezado a estructurarse. Pues si bien aun no han jugado un papel fundamental en las decisiones de la política económica a nivel mundial, sí representan a un número cada vez mayor de personas que no están de acuerdo en la forma como se está estructurando el mundo actualmente. VI. La globalización y el futuro. Casi termino de escribir este ensayo y sigo teniendo los mismos sentimientos encontrados respecto a la globalización. Por una parte considero que las tendencias políticas y económicas en la actualidad no dejan espacio para otra economía que no sea a nivel global, pues mantener una economía cerrada y controlada por el estado lo único que provocaría es una recesión terrible. Y los ejemplos sobran, con medio bloque comunista peleando y sumidos en una crisis galopante, la única salida es la entrada de lleno a la economía de libre mercado. Sólo de ésta manera podrán reactivar sus economías, lograr inversiones y atraer el capital suficiente para construir y reorganizar sus Estados. Y lo mismo aplica para cualquier otro país en el mundo entero. 22

Ibíd. http://www.borderhack.org 24 Se trata de un colectivo que incluye a DJ’s, diseñadores y artistas plásticos tijuanenses que integran dentro de su propuesta una visión intencionadamente kitsch de la simbiosis entre la vida fronteriza mexicana y las tecnologías de la información. Se puede obtener más información en www.norteccollective.com 23

12 Sin embargo, tengo mis dudas también pues el capital actualmente se concentra sólo en un porcentaje infinitamente bajo de la población mundial. Tal parece que las instituciones encargadas de regular el dinero del planeta y los corporativos multinacionales se reparten (junta a la mafia organizada) todos los recursos del globo. No obstante, las opciones no son muchas: o se entra de lleno al modelo económico dictado por la globalización o se atiene a las consecuencias de quedar fuera de la jugada planetaria, con todo lo que ello implica. Esto tiene implicaciones de imperialismo disfrazado de competencia económica. Por otra parte, la globalización ha unificado a la disidencia en su contra, pues gracias a sus efectos y tecnologías, se ha podido constituir un movimiento mundial que en estos momentos trata de crear conciencia sobre los efectos que puede traer consigo el unir a todo el planeta bajo una consigna económica. Uno de los principales problemas para estudiar a la globalización es que apenas está desarrollando su propio lenguaje, su propia cultura (mezcla y remezcla de muchas otras culturas) y su propio ethos. Mientras no se definan los conceptos sobre los cuales la globalización está sentada y transformándose, es poco probable que entendamos sus alcances y la clase de sociedad e individuos que resultarán de ésta interacción constante de realidades, opuestas o compatibles, pero conviviendo en un mismo terreno histórico. Nunca ha estado más cerca un momento en la historia en la que la vida, el trabajo, la educación y la libertad de las personas de todo el mundo se hallen comprometidos bajo los designios de una tecno - élite que es más bien difusa y abstracta; sin embargo, tampoco había existido nunca en la historia de la humanidad un momento de mayor conciencia y posibilidades tecnológicas y sociales para hacer que el cambio mundial se replantee a uno u otro lado. Quizá uno de los mayores obstáculos que existen entre los científicos sociales de la globalización, sea la rigidez con la que se están tratando de explicar un fenómeno que es sumamente volátil y maleable; paradójico, en pocas palabras. En este sentido, es posible orientar la globalización, sin embargo, lo que no es posible es detenerla o irresponsablemente, dejar que por sí misma, tome un curso que a ninguno de nosotros en un futuro próximo dejará satisfecho. BIBLIOGRAFÍA CASTELLS, Juan Manuel La era de la información Vol. I La sociedad de la Información Vol. II El poder de la identidad Ed. SXXI España 1999, 3ª edición -- -La Galaxia Internet Areté España, 2001 CEBRIÁN, Juan Luis La red

13 Punto de lectura España 1998 GARCIA, Canclini Néstor La globalización imaginada Ed. Paidos México 1999 GIDDENS, Anthony Modernidad e identidad del yo Península España 1995 IANNI, Octavio Teorías de la globalización Ed. Siglo XXI México 1998 ILLICH, Fran Entrevista personal, México DF, Febrero 2002 KLEIN, Naomi No logo Ed. Paidos, España 2000 LEVY, Pierre ¿Qué es lo virtual? Paidos Argentina, 1998 LINS Ribeiro, G. Cybercultural Politics, Political activism at distance in a trasnational world Serie Antropologia Instituto de Ciencias Sociais Universidade de Brasilia 1996 McLuhan, Marshall La comprensión de los medios como extensiones del hombre Ed. Diana México 1995, 12ª edición SCHOLTE, Jaan Art Globalization New York St. Martin Press, 2000

14

SANCHEZ, Antulio "Territorios virtuales" Ed. Taurus, México 1997 SARRAMÉA, Adriana. Antropología de lo político: sociedad virtual y movilizaciones sociales. Ponencia expuesta en el Congreso Virtual de Antropología 1998 convocada por la UBA. Disponible en www.naya.org.ar SARTORI, Giovanni Homo Videns. La sociedad teledirigida Taurus, México 1998

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